Hay torneos
importantes, hay
campeonatos
legendarios y,
después está The Open, el campeonato que dio origen a
todos los demás.
Cuando el mundo del golf habla de tradición, historia y prestigio,
inevitablemente vuelve la mirada hacia Escocia, porque, más allá de antiguas
teorías que ubican juegos similares en otros lugares del mundo, la historia
documentada del golf moderno comienza allí, entre el viento, las dunas y el mar
del Mar del Norte.
Todo comenzó aquí, en las costas de Escocia nacieron los primeros links,
esas canchas naturales modeladas por el viento y el tiempo, donde casi no
existen árboles, el suelo es firme, el pasto bajo y cada ráfaga puede cambiar el
destino de un golpe.
Son escenarios en los que el jugador debe enfrentarse tanto a su rival
como a la naturaleza.
La propia palabra "links" proviene del inglés antiguo y describe esa
franja de tierra arenosa que une el mar con las zonas cultivables.
Allí, siglos atrás, los pastores protegían sus ovejas dentro de
depresiones naturales del terreno durante las tormentas que, con el paso del
tiempo, esas cavidades dieron origen a los bunkers más famosos y temidos del
golf mundial.
En aquellos primeros años se jugaba con pelotas muy diferentes de las
actuales, primero fueron las "featherie", pequeñas esferas de cuero cosidas a
mano y rellenas con plumas de ganso comprimidas. Estas pelotas eran costosas, delicadas y difíciles de fabricar, recién
hacia mediados del siglo XIX apareció la pelota de "gutapercha", mucho más
resistente y económica, revolucionando para siempre el deporte.
Fue en ese contexto donde nació el campeonato más antiguo del golf. El 17
de octubre de 1860, en el histórico Prestwick Golf Club, en la costa oeste de
Escocia, se disputó la primera edición de The Open Championship.
Participaron apenas ocho profesionales,
que recorrieron tres vueltas de un campo de doce hoyos para completar 36 hoyos
en un solo día.
El vencedor fue Willie Park Sr., quien derrotó al gran favorito, Old Tom Morris,
y pasó a la historia como el primer campeón del golf profesional.
En aquellos años todavía no existía la famosa Claret Jug, el campeón
recibía un magnífico cinturón de cuero rojo conocido como el Challenge Belt,
adornado con hebillas y placas de plata.
Quien lograra ganarlo tres veces consecutivas podría conservarlo
definitivamente y, así ocurrió cuando Young Tom Morris obtuvo su tercer triunfo
seguido en 1870, obligando a crear un nuevo trofeo.
En 1872 nació la legendaria Claret Jug, posiblemente el trofeo más reconocido
del golf mundial, que desde entonces identifica al campeón del torneo más
prestigioso del planeta.
Desde aquella primera edición, The Open solamente dejó de disputarse
durante los años de las dos Guerras Mundiales (1915-1919 y 1940-1945).
En 2026 se celebrará la 154.ª edición, un número que resume más de siglo
y medio de historia ininterrumpida.
A lo largo de estos 154 campeonatos desfilaron las mayores leyendas del
deporte. **Harry Vardon** estableció un récord que todavía permanece vigente con
seis victorias.
Lo siguieron nombres inmortales como James Braid, J.H. Taylor, Peter
Thomson, Tom Watson, Tiger Woods, Nick Faldo, De Vicenzo, Seve Ballesteros, Jack
Nicklaus y Gary Player, entre tantos otros que hicieron del Open el escenario
donde se mide la verdadera grandeza.
Por eso, para los argentinos existe un capítulo imborrable, en
1967, en el mítico Royal Liverpool Golf Club, en Hoylake, el Maestro Roberto De
Vicenzo conquistó The Open con una actuación extraordinaria, convirtiéndose en
el primer y, hasta hoy único argentino en levantar la Claret Jug.
Aquella victoria fue mucho más que un triunfo deportivo, significó la
confirmación de que un golfista nacido en el sur del mundo podía conquistar la
cuna del golf frente a los mejores jugadores del planeta.
Este año, el campeonato regresa a otro escenario cargado de historia la
154.ª edición de The Open Championship se disputará del 16 al 19 de julio de
2026 (fecha de la final del Mundial de Futbol) en el Royal Birkdale Golf Club,
ubicado en la ciudad costera de Southport, condado de Merseyside, Inglaterra,
dentro del Reino Unido.
Considerado uno de los mejores links del
mundo, Royal Birkdale es famoso por sus Firewai's encajonados entre enormes
dunas, sus profundos bunkers y un viento que puede transformar cada hoyo en un
desafío completamente diferente entre la mañana y la tarde.
Entre los participantes, vuelve a aparecer el irlandés Pádraig Harrington,
campeón en 2007 y 2008, junto a una nueva generación de figuras que buscarán
escribir su nombre junto al de los gigantes de este deporte.
Cada edición de The Open recuerda que el golf no nació en los grandes
estadios, ni entre tribunas repletas, ni bajo luces artificiales.
Nació frente al mar, entre el viento, sobre la arena y, cada julio,
cuando los mejores jugadores del planeta regresan a un links británico, el golf
vuelve a su verdadero hogar.
Porque, más allá de los rankings, de la tecnología y de las nuevas
generaciones, todo comenzó aquí.
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