Miguel Ángel "El Pisha" Jiménez: El mecánico y leyenda viva del golf

 

    Miguel Ángel Jiménez, nacido el 5 de enero de 1964 en Málaga, España, se adentró en el mundo del golf como caddie junto a su hermano Juan a los 15 años, mientras trabajaba y estudiaba.
Esa etapa fue clave para descubrir su pasión por este deporte: durante aquellos años, fue su hermano quien históricamente le llevó los palos, marcando un lazo familiar profundo en su camino hacia la élite.

   Apodado en sus comienzos “El Mecánico” —por trabajar en un taller ayudando con autos y motos, una pasión que conserva y que explica su fascinación por la velocidad y los coches—, ese sobrenombre lo acompañó en sus primeros años en el circuito.

   Con el tiempo, surgió otro mote que lo identificó aún más entre sus seguidores: “El Pisha”. Con ese acento andaluz tan característico, el apodo se popularizó entre colegas del tour y medios españoles, reflejando el carisma único que despliega en cada torneo.

   Sin embargo, en mi entrevista en 2004 me confesó que no le gusta que lo llamen así en público; prefiere simplemente “Miguel”, reservando “El Pisha” para charlas más distendidas.

   Su ascenso en el European Tour fue sólido. En 1988 ganó su primer torneo fuera de España, el Open de L’Informatique en Francia.

   En 1992 logró su primer gran título en el European Tour con el Piaget Belgian Open, dejando atrás a figuras como Seve Ballesteros.

   El 2004 marcó su mejor temporada, con cuatro victorias: Johnnie Walker Classic, Open de Portugal, BMW Asian Open y BMW International Open.

   Ya después de los 40, Jiménez escribió una página única: conquistó 10 de sus 21 títulos en el European Tour y se convirtió en el campeón de mayor edad en ganar el Open de España, en 2014, con 50 años y 133 días.

   También ostenta cifras notables: más de 723 torneos disputados, 10 hoyos en uno y numerosas temporadas en el top-100 del ranking europeo.

  Cuando le pregunté por qué no tenía equipo de entrenador, psicólogo o preparador físico, me respondió con naturalidad que nunca había trabajado con un profesor, salvo por algún consejo ocasional de su hermano, también profesional.

    Su etapa sénior lo muestra imparable, siempre con un puro en la mano. En el PGA Tour Champions acumula 17 victorias hasta junio de 2025, incluidas cuatro de este año: Hassan II Trophy, Hoag Classic, Principal Charity Classic y Kaulig Companies Championship.

   Actualmente lidera la Charles Schwab Cup, la Orden del Mérito del circuito sénior, con más de 2,34 millones de dólares en ganancias en la temporada.

   A sus 61 años declaró sin titubeos: “¿Cómo me voy a retirar? Soy incombustible.”    Su fórmula combina flexibilidad, disciplina, vino, puros y su icónico putter rosa, regalo de su esposa Suzanne.

   Como muchos grandes que se sostienen en el tiempo, ha amasado una notable fortuna gracias a su longevidad, sus triunfos y los patrocinios.

   Carisma, extravagancia y estilo único: lo que distingue a Miguel Ángel Jiménez no son solo sus victorias, sino su carácter.

   Fumador de puros Cohiba o Arturo Fuente Opus X tras cada conquista, amante del buen vino y de la vida, siempre repite su lema: “jugar para disfrutar, olvidar el resultado.”

   Hoy reside en República Dominicana, en la exclusiva comunidad St. Regis Cap Cana, donde lleva un estilo de vida relajado y lujoso.

   Su swing fluido y poderoso, su imagen en motocicleta con el cabello largo recogido en rodete, lo han convertido en un símbolo inolvidable del circuito.

   Una anécdota personal. En octubre de 2004, durante el Campeonato Mundial por Equipos en Sevilla, tuve el honor de entrevistarlo en un desayuno distendido. Allí le comenté:
—“Los dos compartimos pasiones: el golf, las motos y la colita en el pelo.”
   Con esa chispa que lo caracteriza, me corrigió entre risas:
—“Todo está bien, pero yo no uso colita, uso rodete.”
   A lo que le respondí: “A partir de ahora, yo también voy a usar rodete.”

   El clima de la charla se selló con humor cuando, al preguntarme qué coche tenía, le contesté:
—“Tú tienes una Ferrari 2004 recién salida del concesionario; yo, un Renault 9 modelo 1993.”

   Reímos juntos. Esa mañana demostró que “El Pisha” —o simplemente Miguel— es, por encima de todo, un hombre auténtico, lleno de humor y humildad.

   Miguel Ángel Jiménez no es solo un jugador de golf: es una historia viva que atraviesa décadas. De mecánico a ídolo, de caddie adolescente a múltiple ganador sénior.

   Con una personalidad inimitable —rodete, puros, vino, swing impecable—, y un enfoque vital donde lo realmente importante es disfrutar cada golpe.

   Su legado: un golfista que se reinventa, celebra la vida y que, en su momento, me regaló una conexión entrañable en aquella jornada inolvidable en Sevilla.

 

 

El típico Back Swing del Pisha...
También fue n Punta Carretas.
El día de mi entrevista en el Real Club de Sevilla
Carisma, extravagancia y estilo único
 
No usa zapatos del Mercado, se los fabrican a medida
Un golfista que le importa mas el festejo que el juego

Por: Carlos Kumec